Preguntas Frecuentes

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¿Qué es la Alimentación Viva? ¿Raw Food?

La Alimentación Viva es una forma de comer, basada en consumir alimentos de origen vegetal en su estado más natural: CRUDOS, frescos, llenos de nutrientes y vida. Idealmente orgánicos.

En inglés se denomina “Raw Food” al movimiento que surge a partir de esta revolución en la comida, hacia una vida más simple y natural. ¡Comer crudo y vivo es una RAWvolución! 

Frutas, verduras, semillas, nueces, brotes y algas. Todos altamente nutritivos, tal como son cosechados, o mediante preparaciones simples y creativas, coloridas, sabrosas y prácticas.
Smoothies, zumos verdes, postres, salsas, sopas, ensaladas, imitaciones de platos cocidos salados… todo se puede crear en su versión raw 😉 

A quienes comemos mayoritariamente alimentos vivos, nos reconocen como “crudiveganos”. Y además de afectar lo que se elige comer, influye en muchos otros aspectos. Es un Estilo de Vida consciente, que opta siempre por lo más natural, y simple.

¿Por qué crudo? ¿Qué problema hay con los alimentos cocidos?

El alimento que viene de la tierra, fresco y puro, es un pack de nutrientes, enzimas y energía vital. Tal como lo cosechamos, es perfecto para nuestro organismo digerirlo, asimilarlo y obtener beneficios de él. La naturaleza es tremendamente sabia y si fuéramos diseñados para comer comida cocida, ya vendría en ese estado! Todo lo que nos aleje de nuestro diseño natural por suficiente tiempo, traerá consecuencias a nuestro equilibrio interno.

Hace varias décadas se descubrió que al llevar a altas temperaturas – sobre los 40-45°C – y por tiempos prolongados los vegetales, empiezan a morir, perdiendo nutrientes esenciales, como vitaminas y antioxidantes, a desnaturalizarse otros, como los aminoácidos que formarían proteína, y a oxidarse las grasas, volviéndose rancias y cancerígenas.

Otro componente que comienza a ser destruido sobre los 45°C aprox., son las enzimas de los alimentos: moléculas de proteínas que ayudan a degradar y digerir lo que comemos. Comidas carentes en enzimas son propensas a la fermentación y putrefacción intestinal, requieren de mayor trabajo de nuestro sistema digestivo, y muchas veces aportan incompleta nutrición.

Algunos estudios han demostrado también que el organismo humano responde frente a la ingestión de alimentos cocidos, con una reacción del sistema inmune, llamada “leucocitosis digestiva”: aumento de glóbulos blancos en la sangre, como defensa a las sustancias indeseables que ingresan a ella. Es decir, nuestro organismo reconoce los alimentos muy cocidos, como nocivos y peligrosos.

Después de comer cocido generalmente nos sentimos pesados o cansados. Dificulta el tránsito intestinal y libera mayor cantidad de toxinas al torrente sanguíneo.

Por último, los alimentos cocidos son acidificantes de la sangre– unos más que otros-, y basar nuestra dieta en ellos, favorece la reproducción de patógenos y predisposición a desarrollar enfermedades diversas, a lo largo de nuestra vida.

¿Qué beneficios consigo al comer Alimentos Vivos?

Son numerosos los beneficios que el practicar una alimentación más natural y VIVA trae a nuestras vidas:  estamos más felices, mucho más saludables y con mejor estado y apariencia física. Puedes leer historias de cambio de estilo de vida en este enlace.

Los Alimentos Vivos son perfectos para nuestra naturaleza humana:

No necesitamos cocinarlos, ni alterarlos de ninguna manera para poder comerlos, digerirlos correctamente y sentirles buen sabor. No debemos “disfrazarlos” con condimentos y aderezos, ni procesarlos, de ninguna forma, para poder comerlos (a diferencia de muchas comidas que sólo podemos ingerir una vez cocidas). Frutas y verduras son nuestra verdadera Fast Food (comida rápida): cosechar, lavar o pelar, comer!

Esto los vuelve muy prácticos y útiles para quienes deseamos llevar una vida simple y ganar tiempo para dedicar a lo que nos hace más felices, cuidando nuestra salud.

En relación a su valioso aporte a la salud, vienen llenos de nutrientes como vitaminas y antioxidantes, aminoácidos que formarán proteína, minerales como hierro, calcio y magnesio, azúcares simples, que funcionan como combustible en nuestro cuerpo, energizándonos rápidamente, ácidos grasos esenciales como omega 3, y muchos elementos que favorecen nuestra salud y que la ciencia día a día descubre, denominados fitonutrientes.

Son muy nutritivos y podemos aprovechar la mayor parte de sus nutrientes, liberando el mínimo de toxinas a nuestra sangre, a diferencia de gran parte de las comidas estándares contemporáneas, que tras ser digeridas, dejan muchos residuos que intoxican nuestra sangre y nuestra vida, promoviendo estados de enfermedad.

Los alimentos VIVOS son altos en agua y fibra vegetal, hidratando nuestras células profundamente, y ayudando a limpiar nuestra sangre, tejidos y órganos. Frutas y verduras crudas son desintoxicantes naturales, alimentos que promueven la depuración interna profunda.

Son simples de digerir y tras comerlos nos sentimos con energía y livianos.

Son alimentos altos en nutrientes y bajos en caloría– con excepción de aquellos altos en grasa, como nueces, semillas y frutos oleaginosos- ayudándonos a conseguir un peso saludable, sin pasar hambre.

Favorecen el tránsito intestinal, y ayudan a eliminar los desechos del colon con rapidez, superando así constipaciones que nos intoxican.

Comer alimentos vivos a diario te hará sentir mucho más vital, de buen ánimo, tranquilo y seguro, mientras apoyará a tu organismo para poder cumplir con las millones de tareas que requiere, y superar tantas deficiencias y dificultades a la salud, típicas de nuestra época.

Si quieres aprender más sobre Alimentos Vivos, visita mi blog, el fanpage en facebook, y participa de mis clases!

¿Cómo influye lo que como en mi sangre y su PH?

Tu sistema sanguíneo permite la conducción eficiente de nutrientes y elementos vitales para tu sobrevivencia hacia las células, y de desechos, desde ellas al exterior. Mientras más limpios se encuentren los canales sanguíneos, con mayor facilidad tu organismo puede cumplir con los millones de requerimientos y tareas que tiene.

Lo que comemos o ingerimos, respiramos, bebemos, y hasta lo que sentimos y pensamos, tendrá un efecto en nuestra sangre, y por consiguiente, en nuestras células y todo nuestro organismo. De ahí el valor de comer grandes cantidades de alimentos vivos, altos en elementos nutritivos y depuradores.

La metabolización de alimentos, así como la regeneración celular y muchos procesos internos orgánicos, generan elementos (bases alcalinas o ácidos) que pueden alterar el PH de la sangre. Éste mide indirectamente el nivel de oxigenación de ella y el equilibrio de todo el cuerpo. Un PH sanguíneo de equilibrio rodea el 7,35: levemente alcalino.

Sobre 7 es más alcalino y bajo 7, ácido. La liberación de ácidos y toxinas a la sangre, impulsarán al PH a disminuir y así, a acidificarla. Una sangre que recibe permanentemente ácidos es cuna del desarrollo de estados deficientes de salud y fuente de reproducción y expansión de virus y bacterias, que encontrarán un hogar propicio para prosperar.

La acidificación de nuestra sangre está asociada con cualquier trastorno a la salud física y mental. Desde alergias menores y problemas digestivos, a osteoporosis o artritis crónica, una sangre que recibe diariamente grandes cantidades de ácidos, es promotor de un cuerpo con tendencia a enfermar, reflejo de un estilo de vida poco saludable y anti-natural. Incluso se ha afirmado que las células cancerígenas pueden prosperar y reproducirse fácilmente en tejidos ácidos y no así, en alcalinos.

Por otro lado, se ha comprobado que para enfrentar y evitar la acidificación tan riesgosa para la conservación de nuestra vida, nuestro cuerpo acude a minerales alcalinizantes que contenemos en nuestro interior, y así, balancear tales desajustes rápido. Dentro de estos minerales encontramos Calcio y Magnesio, de fuentes internas como dientes, huesos, articulaciones y uñas. No es de extrañarnos entonces que el llevar una dieta y estilo de vida acidificantes pueda causar pérdida de calcio en nuestro cuerpo, y con los años, dolores en huesos, osteoporosis y artritis.

Todo lo que ingresa a nuestra sangre, o afecta de una u otra forma nuestra vida, puede alterar nuestro PH sanguíneo. Si queremos una vida sana, y potenciar nuestras defensas, debemos desarrollar un estilo de vida alcalinizante. Para esto, comer a diario grandes cantidades de Alimentos Vivos, es de mucha utilidad, ayudando a depurar, alcalinizar y nutrir célula a célula.

Tu sistema sanguíneo permite la conducción eficiente de nutrientes y elementos vitales para tu sobrevivencia hacia las células, y de desechos, desde ellas al exterior. Mientras más limpios se encuentren los canales sanguíneos, con mayor facilidad tu organismo puede cumplir con los millones de requerimientos y tareas que tiene.

Lo que comemos o ingerimos, respiramos, bebemos, y hasta lo que sentimos y pensamos, tendrá un efecto en nuestra sangre, y por consiguiente, en nuestras células y todo nuestro organismo. De ahí el valor de comer grandes cantidades de alimentos vivos, altos en elementos nutritivos y depuradores.

La metabolización de alimentos, así como la regeneración celular y muchos procesos internos orgánicos, generan elementos (bases alcalinas o ácidos) que pueden alterar el PH de la sangre. Éste mide indirectamente el nivel de oxigenación de ella y el equilibrio de todo el cuerpo. Un PH sanguíneo de equilibrio rodea el 7,35: levemente alcalino.

Sobre 7 es más alcalino y bajo 7, ácido. La liberación de ácidos y toxinas a la sangre, impulsarán al PH a disminuir y así, a acidificarla. Una sangre que recibe permanentemente ácidos es cuna del desarrollo de estados deficientes de salud y fuente de reproducción y expansión de virus y bacterias, que encontrarán un hogar propicio para prosperar.

La acidificación de nuestra sangre está asociada con cualquier trastorno a la salud física y mental. Desde alergias menores y problemas digestivos, a osteoporosis o artritis crónica, una sangre que recibe diariamente grandes cantidades de ácidos, es promotor de un cuerpo con tendencia a enfermar, reflejo de un estilo de vida poco saludable y anti-natural. Incluso se ha afirmado que las células cancerígenas pueden prosperar y reproducirse fácilmente en tejidos ácidos y no así, en alcalinos.

Por otro lado, se ha comprobado que para enfrentar y evitar la acidificación tan riesgosa para la conservación de nuestra vida, nuestro cuerpo acude a minerales alcalinizantes que contenemos en nuestro interior, y así, balancear tales desajustes rápido. Dentro de estos minerales encontramos Calcio y Magnesio, de fuentes internas como dientes, huesos, articulaciones y uñas. No es de extrañarnos entonces que el llevar una dieta y estilo de vida acidificantes pueda causar pérdida de calcio en nuestro cuerpo, y con los años, dolores en huesos, osteoporosis y artritis.

Todo lo que ingresa a nuestra sangre, o afecta de una u otra forma nuestra vida, puede alterar nuestro PH sanguíneo. Si queremos una vida sana, y potenciar nuestras defensas, debemos desarrollar un estilo de vida alcalinizante. Para esto, comer a diario grandes cantidades de Alimentos Vivos, es de mucha utilidad, ayudando a depurar, alcalinizar y nutrir célula a célula.

¿Cuáles son los alimentos más alcalinizantes?

Los alimentos de origen vegetal en su estado crudo, son en su mayoría alcalinizantes.

Si bien nueces y semillas activadas pueden ser levemente acidificantes, la mayoría de las frutas alcalinizan la sangre, y más aún , las verduras.

Los más alcalinizantes son las verduras de hoja verde, por su particular contenido en clorofila y minerales alcalinos, tales como espinaca, rúcula, acelga, lechuga, berros, diente de león, col rizada, repollo, hojas de brócoli, de coliflor, de beterraga, de zanahorias, albahaca, cilantro, perejil, menta…

Las algas verdes, altas en clorofila, también son grandes alcalinizadoras sanguíneas, como espirulina y chlorella.

Algunos vegetales, como apio, pepino y el limón, también pertenecen al grupo de los alimentos más alcalinizantes, especialmente al comerlos frescos y orgánicos.

Ensaladas verdes, zumos verdes y smoothies verdes, extractos de hojas como wheatgrass, y shots de algas deshidratadas, parecen ser las preparaciones más alcalinizantes de nuestra sangre.

¿Es necesario comer 100% crudo?

Si bien no necesitamos comer 100% crudo para estar saludables, si buscamos obtener beneficios reales de una dieta crudivegana, no basta con comer a veces algunas frutas, frutos secos o ensaladas. Se requiere INTEGRAR la Alimentación Viva a nuestro estilo de vida. Gradualmente, al ritmo que cada uno desee. Ocupándonos también de combinarlos adecuadamente y aumentando la dosis de verduras verdes y frutas frescas cada día.

Si llevamos una dieta de alimentos naturales e integrales, y de ellos el 70% es crudo, o más, podremos obtener muchos de los beneficios de una dieta VIVA, como un equilibrio en nuestro PH. Una dieta alcalina está conformada mayoritariamente por alimentos alcalinizantes, no necesariamente el 100%

Para obtener suficientes calorías y nutrientes, sin excedernos en el consumo de grasas, ese 70% o más, de alimentos vivos, debiera distribuirse en comer principalmente frutas y verduras frescas, y en menor proporción, fuentes de grasa como frutos secos, paltas, y coco, o superalimentos como algas, polvos y extractos concentrados de ciertos alimentos.

Algunas personas comemos todos o casi todos nuestros alimentos crudos y vivos, siguiendo el estilo de vida que propone la Higiene Natural con tendencia frugívora, y estamos muy sanos y en equilibrio. Sin embargo, cada historia de vida es única y nuestras condiciones actuales de salud, gustos, ritmos y posibilidades, son diferentes y únicos también.  Por tanto, un plan de alimentación estándar para todos, no es condición de vida sana.

Lo que sí está claro, es que mientras más alimentos crudos y vivos, bien combinados y preparados consumas, en reemplazo de los alimentos más procesados, refinados, o de origen animal que hoy comas, más energía y nutrientes ganará tu cuerpo para funcionar en forma óptima.

Por último, recordar que no basta con comer crudo: una alimentación realmente beneficiosa incluirá variedad de frutas y verduras, y atención a las leyes de la trofología. Ingerir no es lo mismo que digerir.

¿Qué come un crudivegano? ¿Es lo mismo ser crudívoro, que crudivegano?

Un crudivegano come principalmente alimentos VIVOS: frutas, verduras, semillas, frutos secos, brotes y algas. Lo más naturales posibles, como la tierra los entrega.

Aunque igualmente preparamos recetas simples con ellos, como Jugos, Smoothies, Postres raw, Ensaladas, Salsas, Platos salados Gourmet en su versión “raw”…

Un “crudívoro” puede no caer en esta definición, ya que existen personas que comen derivados de animal sin cocinar, y se llaman a sí mismos “crudívoros”.

De ahí, la importancia de hablar de alimentos VIVOS. Todos de origen vegetal, jamás animal.

Por último, el crudivegano no busca tanto lo “crudo”, como lo “VIVO”! la energía vital de los alimentos y el comer lo que estamos diseñados a comer, respetando las leyes de la naturaleza.

¿Qué diferencia hay entre una dieta vegetariana, una vegana y una crudivegana?

Dentro del mundo de la Alimentación Consciente existen diversas corrientes y posibilidades. Comenzar por ocuparnos de poner atención a lo que llevamos a nuestra boca y conocer realmente qué es, con qué y cómo está preparado, y cuál es su origen, es parte del hacernos conscientes de nuestras acciones. Y nuestras comidas.

Tanto por razones filosóficas y éticas, como nutricionales y de salud, o incluso medioambientales y prácticas, muchos en algún momento de nuestra vida decidimos dejar de consumir alimentos de origen animal:

*Aquellos que abandonan las carnes de cualquier animal (vaca, cerdo, gallina, pescado…) son llamados “VEGETARIANOS”. Hablar de dieta vegetariana es muy amplio, ya que hay muchas formas de llevarla. Basta con no consumir carnes para ser vegetariano.

*Quienes optamos por abandonar todo lo que sea de origen animal, junto con las carnes, también el huevo, los lácteos y la miel, somos considerados “VEGANOS”. Muchas personas se vuelven veganas no tanto por razones de salud, sino por respeto y amor hacia la vida de otros animales, y además de cambiar las comidas, ponen atención a no utilizar animales en ningún aspecto de su vida (ropa, accesorios, cosméticos, etc.). Es un estilo de vida libre de crueldad animal.

*Algunos veganos llevamos una dieta crudivegana: todo de origen vegetal y gran % o totalmente crudo. Ésta es la Alimentación Viva, que yo practico y difundo en este sitio. Es vegana, alcalinizante y muy natural. La alimentación crudivegana valora el alimento tal cual la tierra lo entrega, como un tesoro, fuente de salud, energía, belleza y felicidad para todos los seres del planeta.

La Raw Food/Alimentación Viva pone no sólo atención a lo que no se come (alimentos procesados, refinados, envasados, con aditivos, preservantes y colorantes, comidas de origen animal, comidas muy cocidas, o alteradas), sino también a lo que sí nos beneficia: frutas, verduras, algas, brotes, semillas, nueces y frutas secas.

dentro de la dieta crudivegana, existen varias corrientes que proponen consumir mayoritariamente tal o tal tipo de alimento, que puedes conocer en la siguiente pregunta.

¿Hay un único estilo de Raw Food?

No. Dentro del movimiento de Raw Food existen diversas corrientes, dependiendo de lo que se opte por comer. Hablar de Comida Viva es muy amplio, ya que hay una gran variedad de alimentos que caen en esta categoría y formas de comerlos.

La opción de llevar una dieta alta en frutos secos, aceites, súper alimentos y condimentos, todos crudos y veganos, generalmente es el camino que muchos seguimos al recién conocer el crudiveganismo. La Raw Food más Gourmet. Se suelen imitar así las recetas tradicionales cocidas que más disfrutamos (pizzas, lasañas, tortas, galletas, etc.), con su versión “raw”, sorprendiendo nuestra vista y paladar.

A medida que vamos buscando y probando, comenzamos a aprender sobre formas mejores de combinar alimentos, proporciones de nutrientes ideales, variables que influyen en la forma de digerir y asimilar lo que se come, etc, y comprendemos que mientras más simples sean nuestras comidas, mayores ventajas obtendremos de ellas. Tanto en su nivel nutritivo, como en el tiempo y complejidad que requerimos para prepararlas.

Un estilo simple y nutritivo de llevar una dieta alta en alimentos vivos, es comer principalmente frutas frescas y verduras crudas, bien combinadas, en forma de jugos, smoothies, ensaladas y sopas. Así simplificamos el proceso digestivo y evitamos excesos de grasa y fermentaciones que con frecuencia generarían trastornos a nuestra salud.

 A este forma de comer se le conoce como “frugivorismo”, o Higiene Natural.

Son Frutas y Verduras los alimentos que estamos mejor preparados a recibir, digerir y asimilar, como especie humana. Mucho más que nueces y semillas, o alimentos deshidratados y aquellos que vienen molidos dentro de un envase.

Se puede comer con simpleza día a día, disfrutando los sabores más naturales, que comienzan a parecernos deliciosos con el tiempo, mientras dejamos platos especiales, más elaborados y densos, para ocasiones especiales. Es una práctica muy sabia que aprendemos con la experiencia.

¿Qué diferencia hay entre una dieta vegetariana, una vegana y una crudivegana?

Dentro del mundo de la Alimentación Consciente existen diversas corrientes y posibilidades. Comenzar por ocuparnos de poner atención a lo que llevamos a nuestra boca y conocer realmente qué es, con qué y cómo está preparado, y cuál es su origen, es parte del hacernos conscientes de nuestras acciones. Y nuestras comidas.

Tanto por razones filosóficas y éticas, como nutricionales y de salud, o incluso medioambientales y prácticas, muchos en algún momento de nuestra vida decidimos dejar de consumir alimentos de origen animal:

*Aquellos que abandonan las carnes de cualquier animal (vaca, cerdo, gallina, pescado…) son llamados “VEGETARIANOS”. Hablar de dieta vegetariana es muy amplio, ya que hay muchas formas de llevarla. Basta con no consumir carnes para ser vegetariano.

*Quienes optamos por abandonar todo lo que sea de origen animal, junto con las carnes, también el huevo, los lácteos y la miel, somos considerados “VEGANOS”. Muchas personas se vuelven veganas no tanto por razones de salud, sino por respeto y amor hacia la vida de otros animales, y además de cambiar las comidas, ponen atención a no utilizar animales en ningún aspecto de su vida (ropa, accesorios, cosméticos, etc.). Es un estilo de vida libre de crueldad animal.

*Algunos veganos llevamos una dieta crudivegana: todo de origen vegetal y gran % o totalmente crudo. Ésta es la Alimentación Viva, que yo practico y difundo en este sitio. Es vegana, alcalinizante y muy natural. La alimentación crudivegana valora el alimento tal cual la tierra lo entrega, como un tesoro, fuente de salud, energía, belleza y felicidad para todos los seres del planeta.

La Raw Food/Alimentación Viva pone no sólo atención a lo que no se come (alimentos procesados, refinados, envasados, con aditivos, preservantes y colorantes, comidas de origen animal, comidas muy cocidas, o alteradas), sino también a lo que sí nos beneficia: frutas, verduras, algas, brotes, semillas, nueces y frutas secas.

dentro de la dieta crudivegana, existen varias corrientes que proponen consumir mayoritariamente tal o tal tipo de alimento, que puedes conocer en la siguiente pregunta.

¡Quiero comer “Raw”!… ¿cómo puedo comenzar?

Si te sientes motivado a conocer la Raw Food y probarla, te recomiendo no complicarte mucho y lanzarte a comer los alimentos crudos que tienes en tu casa en este momento. ¿Cuáles puedes comer?

Comenzarás a darte cuenta que gran parte de los que comes hoy no pueden comerse crudos, o no son sabrosos de esa forma. Eso te indicará realmente qué tantos alimentos naturales estás comiendo.

En la naturaleza, sin contar con ningún tipo de tecnología, ni forma de cocción, sólo con nuestro organismo como herramienta para conseguir alimento, y nuestro instinto del gusto, para determinar qué nos beneficia realmente, probablemente no considerarías “alimento” a casi todo lo que hay en tu cocina o refrigerador, si comes como una persona promedio en estos tiempos.

Lo que siempre clasificaría son las frutas y la mayoría de las verduras crudas que quizás hay en tu hogar. Y si no las hay, sal a buscarlas y empieza a preparar recetas muy simples con ellos!

1. La forma más fácil de comer más sano, es empezar a comer más fruta, especialmente al desayuno. Cambiar los desayunos por mucha fruta, en forma de batidos, batidos verdes, o monodietas, es lo más simple y súper contundente para estar sin hambre un buen rato. Intenta no combinar demasiadas frutas en una misma receta.

2. Durante toda la mañana, come sólo fruta o preparaciones con ellas. No te compliques en andar con galletas, coca cola, o comprarte el sándwich del kiosco de al lado. Lleva contigo unas frutas ricas de estación al trabajo o donde salgas, y cómelas cuando sientas hambre.

3. Si quieres un almuerzo crudivegano, prueba con grandes ensaladas coloridas, con suficientes hojas verdes y otras verduras, y acompáñalas si quieres con 1 puñado de almendras hidratadas, ó palta, ó aceitunas.

Otra opción de almuerzo crudo son los Batidos verdes: combina frutas y hojas verdes en la licuadora, y ya!

4. A media tarde puedes preparar ricas Leches vegetales, o Smoothies refrescantes de frutas maduras y ricas, o quizás un snack de zanahorias y apio en sticks.

5. Para la cena puedes tomar sopas crudiveganas con verduras de la temporada, o una ensalada deliciosa, con aderezos caseros simples de verduras, frutas o frutos secos. Recetas fáciles como tallarines de zapallito italiano, o sushis crudiveganos, son un clásico para la última comida del día.

Éstas son sólo algunas ideas para animarte a probar la Alimentación Viva y encantarte con su simpleza y belleza. Puedes ir incorporando una comida nueva cruda a la vez, a medida que te vayas adecuando a las nuevas sensaciones físicas, tiempos, planificaciones y sabores.
No promuevo cambios muy drásticos de la noche a la mañana. Generalmente causan mucha tensión y son poco efectivos.

si te sientes bien manteniendo un % de alimentos cocidos en tu dieta, como cereales integrales legumbres, o verduras cocidas,  procura comerlas bien combinadas, ojalá lejos de comidas de frutas, nunca juntos.

Te recomiendo investigar y estudiar mucho sobre nutrición y alimentación sana, para que tengas una base teórica clara, respecto a cómo funciona tu organismo, cuáles son tus necesidades nutricionales, y cómo satisfacerlas.

Para aprender y compartir sobre todos estos temas, visita mi Blog, mi sección de Recetas, mi fanpage en Facebook, y participa de mis Clases cuando quieras!

¿Es cierto que ocurren crisis de desintoxicación?

Cuando empiezas a sustituir alimentos más pesados o procesados por frutas y verduras, tu cuerpo libera mucha energía que antes usaba en el proceso digestivo difícil que le ocasionaban esas comidas, y ya no.
Esa ganancia en energía será destinada a encargarse de todos los demás procesos internos que se estaban dejando de lado, producto del exceso de basura del que debía hacerse de cargo.

Comer más fruta y verdura cruda, como reemplazo a otras comidas, activará un proceso de depuración en tu interior: el hígado, los riñones, los pulmones, tu intestino y piel, empezarán uno a uno a limpiarse. Han acumulado TANTOS desechos durante toda tu vida, que a penas tienen la oportunidad, intentan liberarse de ella. Cuando esta basura abandona los emuntorios, la sangre la recibe, y tu cuerpo intenta eliminarla por los diferentes canales de evacuación, generando a veces olores corporales desagradables, mucosa, erupciones en la piel, mucha orina, diarreas, más sudor de lo común, o incluso vómitos. A todo esto se le llama “crisis depurativas”. También puedes sentir dolor de cabeza por algunos días, cansancio, o dolores musculares.

La naturopatía las reconoce como parte del proceso de sanación, y cuando llegan, jamás intentes reprimirlos tomando una pastilla, o un café, para sentirte “mejor”. Eso es simplemente esconder la realidad, y detener el proceso de limpieza necesario para solucionar condiciones de salud que has venido cultivando por años, probablemente sin saberlo. Si te has ocupado de estudiar el tema e informarte lo suficiente, para realizar depuraciones responsables,  lo recomendable es no preocuparte por ellas, intentar descansar y dormir lo máximo posible, beber suficiente agua , y activar tu cuerpo y tu circulación, para ayudar a tu cuerpo arrastrar las toxinas hacia afuera.

No siempre ocurren crisis severas. Si el cambio en el estilo de vida es gradual y tranquilo, puede que casi no lo notes. Pero es necesario comprender que para sanar, hay que depurar. Y que la limpieza interna requiere salida de toxinas. 

¿Cuánto tiempo duran tales crisis?
No hay respuesta certera. Depende de tu estado de salud, tu peso, y la forma en que decidas cambiar tu alimentación, así como otros hábitos saludables que desees llevar. Puede tomar un par de semanas sanar de algunas condiciones, como varios años, de otras, pero no conozco casos de crisis depurativas puntuales de más de algunos meses.

¿Qué diferencias hay entre zumos y batidos?

Preguntarnos sobre las diferencias entre consumir batidos y zumos es súper frecuente.

Para aclararlo, primero debemos saber qué es cada uno:

-Los ZUMOS son extractos del jugo de frutas y/o verduras. En el proceso de extracción, se pierde su fibra, que es la pulpa que queda. Puedes preparar zumos en un “extractor” , y también al licuar los ingredientes, y luego, filtrar ese licuado, con una malla, colador, o fibra, retirando así su fibra.

-Los BATIDOS, Smoothies o Licuados, son el resultado cremoso y denso, que viene del licuar frutas, verduras, semillas, etc. Los ingredientes se llevan directamente a la licuadora, y a veces con un poco de agua, se muele todo bien, hasta obtener un líquido denso y homogéneo. Suave, parecido a un yogurt. Mantienen su fibra, por eso son más espesos que los zumos.

La diferencia principal de ambos, entonces, radica en la ausencia o presencia de la fibra de sus ingredientes.

Ambos aportan beneficios específicos, y pueden ser requeridos en diferentes momentos o contextos.

Los ZUMOS, al ser súper líquidos, llegan muy pronto a la sangre, cargándonos de energía rápidamente. Además, si los consumes con tu estómago vacío, evitan casi el proceso digestivo, y para aquellas personas con problemas severos de digestión, como inflamación o pesadez estomacal, o colon irritable,  se recomienda en un inicio, reducir la ingesta de fibra gruesa, que puede inflamar aún más esas zonas.

Los zumos permiten incorporar volúmenes grandes de vegetales en cantidades mucho menores , en forma de jugo. Es mucho más simple “comer” 4 ramas de apio, 2 zanahorias y 1/2 mata de espinacas, al beber su extracto, que al masticarlos. Por lo que, para aquellas personas que tienen problemas para masticar o digerir muchas verduras, como personas mayores, o para los niños, que no se sienten muy atraídos a veces a comer verde, los zumos son una muy buena opción.

Por otro lado, los BATIDOS, al ser densos, generan mayor sensación de saciedad, y más duradera, permitiéndonos no sentir hambre por tiempos más extensos. Su fibra ayuda a arrastrar toxinas del intestino, a reducir la sensación de ansiedad después de comer, y a liberar los azúcares de las frutas utilizadas, hacia la sangre, más lentamente, protegiéndonos de alzas violentas en nuestro índice glicémico, que podría causar daños en nuestra salud, como reproducción de hongos y bacterias, desgaste pancreático y glandular, subida de peso, y fatiga crónica.

Dependiendo nuestro estado de salud actual, nuestros gustos y objetivos, podemos elegir beber zumos, o batidos. Para una persona sin mucho conflictos digestivos, yo recomiendo consumir smoothies, con fibra, como comida diaria, por ejemplo de desayuno , ó almuerzo. Y especialmente, batidos verdes, de frutas y hojas, si lo que se quiere conseguir es perder peso, regular el azúcar sanguíneo, y pasasr algunas horas sin sentir hambre, ni ansiedad.

(Para aprender sobre smoothies verdes, visita este artículo que he escrito.)


Para aquellas personas que no logran tolerar grandes cantidades de fibra dietética y sufren de irritabilidad digestiva, en un inicio, recomiendo consumir Zumos verdes, compuestos por verduras ó frutas, y hojas verdes. Estos son preferibles a zumos de sólo frutas, o de verduras dulces , como zanahorias y beterragas, especialmente si se beberá con frecuencia. Esto, por el exceso de azúcar que puede aportar el consumo frecuente de extractos. Al retirar la fibra de las frutas, se concentra su azúcar, y ya hablamos más arriba de los peligros que puede ocasionar en la salud.

Zumos verdes en los que predominen hojas como la espinaca, acelga, rúcula, lechuga, berros, diente de león, etc, verduras como el apio y el pepino, junto a menores cantidades de vegetales dulces, como zanahorias, beterragas, o frutas jugosas, son ideales para procesos de desintoxicación, altísimos en antioxidantes naturales, vitaminas y minerales, que te cargarán de energía y vitalidad.

Visita mi sección de Recetas y sígueme por Facebook, para conocer recetas e ideas que puedes empezar a incorporar.

¿Qué son los Batidos Verdes? ¿No hay problema en combinar hojas y frutas?

¿Cómo sé qué mezclar y qué no mezclar?

¿Está bien combinar tal y tal fruta?

¡Pero comer más de 3 frutas al día aporta mucha azúcar!

¿Se baja mucho de peso llevando este tipo de dieta?

¿De dónde obtienes la proteína si eres vegano?

¿Y si no consumes lácteos, cómo consigues calcio para tus huesos?

He INTENTANDO VOLVERME CRUDIVEGANO y no puedo!! ¿Alguna recomendación?

¿Qué alimentos debo comer para sanar de X enfermedad?

¿Qué autores avalan lo que promueves? ¿Hay sitios o libros que recomiendes al respecto?